Tuesday, February 21, 2006

Muebles viejos

Puede que lo esté haciendo al revés.

Puede que la solución no esté en añadir nuevos conceptos y razonamientos a mi vida...

Puede que la solución esté en eliminar los viejos.

Así de sencillo.

Y así de difícil.

La hechicera

He entrado en la librería esotérica por casualidad. Un grueso tomo del I Ching ha llamado mi atención. Mientras lo hojeaba, he visto una sombra en el cristal del escaparate.

Mi corazón se ha paralizado.

<<>>
Era la anciana, la misma anciana de la maldición, que contemplaba los objetos que se exhibían en tras el cristal.

Creo que el reflejo de la luna le impedía verme, ya que no reparó en mi presencia.

Desde mi ventajosa posición, me recreé en observar sus rasgos. El ajado rostro de la mujer infundía, como poco, inquietud. Sus labios parecían cosidos con un fino hilo anaranjado que amenazaba con quebrarse en cualquier momento. Sus ojos se hallaban tan hundidos que llegué a pensar que buscaban escapar del mundo…

De pronto, dio media vuelta y desapareció.

Yo dejé el libro del I Ching en la estantería y salí sigilosamente tras de ella.

Caminamos largo rato por el casco antiguo hasta que se detuvo frente a un desvencijado portal. Tras sacar unas aparatosas llaves, abrió y desapareció de mi campo de visión.

Me acerqué pasados unos minutos, y observé que era una vieja construcción de tan solo dos viviendas.

Entonces, escuché ruidos de alguien que bajaba las escaleras. Una niña surgió de la nada y me miró fijamente. Luego, abrió la puerta y tomó asiento sobre unos escalones que había al lado.

No cesaba de observarme.

—Hola —dije, acercándome a ella.—¿Quieres hablar con mi abuela? —me preguntó.Yo sorprendido, miré de soslayo hacia el portal.—¿Por qué debería querer hacerlo?—Todos quieren hablar con ella.—Entiendo —dije, y a continuación añadí—: ¿Y a qué se dedica tu abuela?—¿No lo sabes?—No.—Es hechicera. Es raro que tú no lo sepas; todo el mundo lo sabe.—¿Hechicera?—Sí.Mi mente no paraba de revolotear.—¿Entonces se dedica a lanzar hechizos?—Claro. Hay muchas personas que vienen a visitarla.—¿Y qué hacen para hablar con ella?—Vienen por las tardes. Siempre vienen por las tardes.—¿A cualquier hora?—Menos cuando va a comprar, pero algunos la esperan. Una vez, un hombre la esperó toda la tarde.—Debe ser una buena hechicera —dije, tratando de tirarle de la lengua.—Es la mejor hechicera —aseguró, lanzándome una mirada que nada tenía de inocente—. La mejor hechicera del mundo.

Punto y final

Siempre me sucede lo mismo. Es algo que he venido observando a lo largo de toda mi vida.

Finalmente lo he denominado “Ley del punto y final”

Quizá, “Principio del punto y final” sería más apropiado…

Cuando estoy a punto de finalizar algo importante, sea lo que sea, surge en mi vida algo nuevo, que reclama mi atención.

Es como una especie de tentación, de la que no puedo sustraerme, ya que, en mi escala de valores, se sitúa por encima de aquello que estoy a punto de concluir.

¿Es positivo o negativo?

Pues si lo miro a través de la perspectiva de los años, encuentro que he comenzado muchas cosas, pero que he acabado pocas.

Debería, entonces, entenderlo como algo negativo.

Sin embargo, en muchas ocasiones, aunque no alcances la cima del la montaña, te encuentras situado mucho más alto que otras que no has llegado a conquistar.

Por lo tanto, depende…

¿Busco altura o metas?

Buena pregunta para llevar con insomnio desde las 4 de la madrugada…

Gloria

Gloria genera un ruido un tanto especial.

Es por eso por lo que he quedado con ella para tomar un café.

Ella ha pedido un cortado; yo, una cerveza.

Lo primero que ha hecho ha sido encenderse un pitillo. Pero al revés, lo ha hecho al revés; se lo ha encendido por el filtro.

Y se lo ha fumado, pensando en que yo no me daría cuenta.

Luego ha tirado el azúcar al cenicero y ha metido el sobre dentro del café.

Le ha dado varias vueltas y se lo ha tomado, con sobre y todo, pensando que yo tampoco me daría cuenta.

Yo me había pedido una cerveza pero, en vista de las circunstancias, he decidido beberme el vaso, y dejar la cerveza sobre la mesa.

Luego hemos pedido unas hierbas dulces, y ambos hemos bebido las copas, abandonando el licor desparramado.

Seguro que pensaba que no me daría cuenta...

Más tarde hemos pensado en cenar un día en mi casa.

Pero sé que ella nunca vendrá.
Y ella sabe que yo nunca la invitaré.

Estoy pensando que...

La vida es tan corta.

Y el tiempo es tan largo.

Y hay tantas cosas que podría hacer...

Tantas cosas que desearía hacer...

Tantas cosas que necesito hacer...

Pero la vida es tan corta

Y el tiempo tan largo...

Detrás de mí

Esta tarde he descubierto que alguien me seguía.


No pude precisar si se trataba de un rostro masculino o femenino.


Pero era un rostro.


Con unos penetrantes ojos que me observaban.

.....


Pero ahora, ese rostro no sabe que yo le observo.

Perdido

Recuerdo la extraña sensación que experimentaba cuando era niño, y el profesor de historia nos hablaba de Cristóbal Colón.

Me sentía extraño.

Más que extraño, inquieto.

Temía la posibilidad de haber nacido en aquella época.

¿Cómo era posible que la gente viviese tranquilamente?

Yo no podría.

Me sentiría incapaz de vivir en un mundo plano, sustentado por columnas, tortugas o cualquiera otra extravagante idea.

En tal situación, me hubiera lanzado a la aventura.

Lo sé.

No podría vivir sujeto a tan angustiosa incógnita.

¡¡ Un mundo plano ¡!

¿Quién puede vivir pensando que está sobre un mundo plano?


Pero ahora me avergüenzo.

Vivo en un planeta redondo, eso sí. Pero envuelto en un espacio infinito, rodeado de materia oscura, de energía aún más oscura, y repleto de especulaciones.

Un universo que mi mente no puede metabolizar debido a las enormes distancias.

Un universo en el que se mezclan fuerzas que escapan a las ecuaciones que tratan de integrarlas.

Un universo donde lo extremadamente grande y lo extremadamente pequeño tienen, necesariamente, que poseer un denominador común.

Pero aún nadie lo ha encontrado.

Y yo estoy aquí. Pensando en Cristóbal Colón, y riéndome de aquella pobre gente.

Sería mejor que me riera de mí y me colocara un petardo en el culo.

Y empezara a pensar, a funcionar.

¿Acaso tengo otra cosa mejor que hacer?

Mal Tiempo

Una amiga invisible ha escrito en su blog sobre el tiempo. Lo equiparaba a una entidad bancaria que diariamente nos resta 86400 segundos de nuestra cuenta corriente. http://spaces.msn.com/members/izaskuncc

Es un texto muy bonito…, Pero no estoy en absoluto de acuerdo con él.

Disfruto matando mi Tiempo. Me considero un eficaz sicario.

Cuando el tiempo languidece frente a mí, rápidamente tomo un libro o me aferro al teclado del ordenador. En caso de no dar resultado, salgo a perseguirle con un largo cuchillo entre mis manos. Finalmente, el Tiempo acaba sucumbiendo a mi inquebrantable resolución.

Insisto en que soy un buen asesino.

¿Pero por qué me empeño en matarlo? ¿Qué tengo en contra del Tiempo?Al fin y al cabo, Él me da la vida; sin Él, no soy nada. (como dice la canción)

He reflexionado sobre el tema. Para ello me he tenido que trasladar a los instantes en el que el Tiempo se manifestaba con más ímpetu. Y, sin duda, que era cuando sufría, cuando el tiempo me abrazaba con más inquina. (Deja que el Tiempo pase, que el Tiempo lo cura todo…)

Entonces, me han golpeado las palabras de una antigua amiga:
“No quiero enamorarme, Paco, no quiero hacerlo. Cuando me enamoro, soy tan feliz, me encuentro tan dichosa, que el Tiempo desaparece. Un día, abro los ojos y descubro que mi vida se ha deslizado junto a esa persona tan especial. Pero una parte importante de mi tiempo ya se ha ido. Por eso, Paco, no quiero volverme a enamorar y dejar escapar mi tiempo”

He observado el libro que descansaba sobre mi mesa.También he mirado de soslayo el teclado del ordenador.Tampoco me ha pasado desapercibido un largo y afilado cuchillo.

He cerrado los ojos y he llamado al Tiempo. Poco después, ha aparecido sonriente, dispuesto a pasar a mi lado todo el tiempo del mundo.

El ruido de los locos


Existe un ruido en la vida.Un ruido en el mundo.Un ruido que te acompaña siempre.
Hasta en tus últimos momentos.

Es el ruido de la vida.

Una especie de ronca vibración
que comienzas a escuchar poco antes de marcharte.
Entonces descubres que te acompañó siempre.También descubres que ha llegado tu hora.

Pero instantes antes de partirdescubres una última cosa:
Descubres que ese ruido posee un importante cometido.

¡¡ Despertarte !!
Y así lo hace.
Te abre los ojos. Unos ojos muy diferentes.Te sientes vivo, sabiendo que vas a morir.

Durante unos breves instantes
experimentas toda la grandeza.

TÚ ERES

Y después el silencio...

Pero existe otro ruido:El ruido de los locos.
Es el ruido que producen los locos de este mundo.Un ruido muy parecido al de la vidaque se confunde muy bien con él.

El ruido de la vida sólo lo percibimos al irnos.El ruido de los locos siempre lo podemos escuchar.
Pero hay que saber hacerlo.
Hay que aprender a escucharlo.

Y yo estoy en ello.

Por eso me acerco a los locos.A escuchar su ruido.Para tratar de despertar.

Triste pregunta

¿Es la tristeza una forma de dolor?

No

La tristeza es la belleza del dolor.

Su rostro amable.

La misma maldición

Esta vez ha sido al salir de Mercadona.

La anciana estaba sentada sobre un banco metálico, indiferente por completo al creciente frío.

Me esperaba. Estoy seguro.

Se ha lenvantado y ha caminado muy lentamente hacia mí. Sus ojos reflejaban el mismo odio que la otra vez.

También sus palabras han sido las mismas:

<<>>

Se ha alejado despacio.

Me he quedado paralizado. Y es la segunda vez que me sucede. Y es la segunda vez que tengo miedo.

El mensaje

He salido a comprar el pan, y a la vuelta me he encontrado con una locución al descolgar el teléfono:
<<>>

He pulsado todas las teclas, pero no podía escuchar el mensaje.

Más tarde, sentado en el sofá, he notado que mi viejo diccionarío etimológico sonreía.
Rápidamente me he dirigido hacia él y tras limpiarle bien el polvo, he buscado el término "contestador"

A continuación, he levantado el teléfono y he marcado el número de un viejo fantasma:

—Siento haberte contestado de esa manera, fantasma.—No pasa nada, pero sabes que no me gusta que me llames así.—Lo había olvidado.—No, no lo habías olvidado; disfrutas haciéndome daño.—No se te puede hacer daño, ya que eres etéreo.—¿Y tú eres tan imbécil como para olvidar que el mayor dolor no es físico?Me quedé pensativo unos instantes.—Tienes razón. Lo siento.—Es la segunda vez que dices que lo sientes.—Ya.—Y ahora quiero que lo digas una vez mas.—¿Una vez más?—Sí.Lo dije, y el mensaje se quedó borrado.

<<>>

Cada vez se vuelve más difícil tratar con los mensajes.

Más mentiras

Me gustan sus mentiras.

Son tan dulces.
Tienen ese sabor tan exquisito...
Están tan bien elaboradas...
Tan bien presentadas...

que al final te acabas enamorando de ellas.

Las necesitas.

Sí, las necesitas.
Especialmente, cuando tienes hambre.

Cerrando puertas

Con el tiempo aprendí a cerrar los ojos.
Cuando alguien o algo no me gustaba, bajaba letamente mis párpados.
Y la oscuridad lo cubría todo.

(Llegó la Paz)


Con el tiempo, también aprendí a cerrar mis oídos.
Cuando el ruido me molestaba, los tapaba con fuerza.
Y el silencio lo llenaba por todo.

(Llegó la Paz)


Pero aún no he aprendido a cerrar mi corazón.
Estoy realizando grandes progresos.
Aunque no sé si he de ir más allá.

Tristeza


Muchas cosas me han puesto triste en esta vida.

Quizás demasiadas.

Pero sin duda que mi mayor tristeza ha sido descubrir...

Mis limitaciones
Mis vulnerabilidades

Por eso ahora ya no estoy tan triste.

Porque esa tristeza, me ha ayudadoa saber de mí.

Y sé que acabaré conquistándome.

Sí, lo sé.

Alas descosidas


Soñé que era un niño que deseaba volar.
Aquello era mi principal impulso.
Mi único impulso.
Ser como un pájaro.

Soñé que ya no era tan niño.
Pero seguía necesitando volar.

Soñé, entonces, que nunca tendría alas.
Soñé mucha tristeza.

Pero luego...

Soñé que dejé de ser niño.
Soñé con aviones y paracaídas.
Y soñé con flotar entre las nubes.
Ser como un pájaro.

Y volví a soñar.

Más tarde, no necesité soñar.
Pero aún así, soñé.
El instructor me dijo que todo era automático.
Que tan solo había que dejarse llevar.
La sofisticada mochila de mi espalda se encargaría de todo.

Me dejé llevar.
Y flotaba.
Pero no tenía alas.

Entonces quise dejar de soñar.
Quise despertar.
Me desembaracé de mis amarres.
De la sofisticada mochila.
De mis ataduras.
De todo aquello que me oprimía.
De aquel dolor que desde niño me congestionaba.
De mis angustias.
De mis miedos.
De ...

No pude soñar más.
Porque todo se movía demasiado rápido.
Porque el viento me impedía respirar.
Y pensar.
Pero...
Al menos...

Había dejado de soñar.

Mentiras

Hoy alguien me ha mentido.Hoy yo he mentido a alguien.

¿Se habrá sentido mal la persona que me ha mentido?
Al principio pensé que debería ser así.

Pero luego…
… luego me pregunté si yo me había sentido mal por mentir.

He reflexionado durante mucho tiempo.

Quizá demasiado.

Finalmente, he llegado a la conclusión de que las mentiras no nos hacen libres.

Pero nos hacen felices.

El filo de la vida


En algunas regiones gélidas clavan cuchillos untados de sangre, sobre el hielo, en posición invertida.

Los lobos se acercan atraídos por el olor. Comienzan a chupar el filo y se cortan la lengua. El calor y sabor de su propia sangre les impide detenerse.

Al final mueren desangrados.

Así los cazan.

Hoy me siento así: cazado.

Siento que bebo de mí misma esencia sin llegar a nutrirme.Y el Tiempo va pasando.

Soy cazador y presa.

Tengo que dejar de lamer el cuchillo. Debo darle un beso de despedida y alejarme de él
(con lágrimas en los ojos)

Pero alejarme sin mirar atrás.

Aunque ese dulce sabor quede en mis labios.
Aunque me queme.Aunque sepa que las noches serán largas y frías.

Infinitas…

Pero me voy.

Eterno retorno

  • Volver a nacer
  • Volver a experimentar la humillación de ser distinto
  • Enamorarme de la nada
  • Sufrir el dolor existencial
  • Conocer a una persona muy especial
  • Descubrir que el sexo no lo es todo, pero lo llena casi todo
  • Conocer a demasiadas personas muy especiales
  • Perderlas
  • Sentir que te odian
  • Odiarte
  • Aprender a manipular las palabras
  • Aprender a manipular los sentimientos
  • Comprender que mis sentimientos me poseen
  • Llorar
  • Adivinar que soy peor que los demás y mejor que los demás
  • Descubrir el dinero
  • Poseerlo
  • Ser su esclavo
  • Ser su dueño
  • Recorrer el mundo
  • Fotografiarlo
  • Sentirse muy solo
  • Aferrarse a la materia
  • Aferrarse al espíritu
  • Sentirse en medio, sentir que ambas: materia y espíritu, tiran de tus brazos
  • Romperse
  • Descubrir que el Diablo no es tan malo, ni Dios tan bueno
  • Comenzar a querer más a uno que al otro
  • Escribir una novela
  • Perderte
  • Encontrarte a punto de morir
  • Negociar con la muerte
  • Saber que nunca tendrás paz
  • Encontrarte en un hospital con la rodilla destrozada tras un accidente de moto
  • Decidir vender la moto y no correr más
  • Empezar a pensar que dormías
  • Empezar a creer que despiertas
  • Abandonar el miedo a lanzarte al vacío
  • Negociar una vez más con la muerte
  • Escribir otra novela
  • Ganar 2 y perder 1
  • Olvidar lo que habías ganado
  • Conocer otras formas de tristeza
  • Conocer al Tiempo y tratar de entablar amistad con Él
  • Sentirte viejo
  • Sentirte joven
  • Sentirte muerto
  • Sentirte vivo
  • Sentir que necesitas sentir, pero que no quieres sentir más
  • Empezar a sentirme a mí mismo
  • Comprender que estoy solo, que no hay otros
  • Volver a hablar con el Tiempo, y con las estrellas
  • Y con los dioses...
  • Rezarles
  • Tener una intuición precoz, justo antes de olvidarlo
  • Toparme con la Magia
  • Aquí y ahora...

Eterno retorno



  • ¿QUÉ ES LO QUE ME HA SUCEDIDO?
  • ¿QUÉ ES LO QUE ME HA SUCEDIDO?

¿QUÉ ES LO QUE ME HA SUCEDIDO?

  • Volver a nacer
  • Volver a experimentar la humillación de ser distinto
  • Enamorarme de la nada
  • Sufrir el dolor existencial
  • Conocer a una persona muy especial
  • Descubrir que el sexo no lo es todo, pero lo llena casi todoC
  • Conocer a demasiadas personas muy especiales
  • Perderlas
  • Sentir que te odian
  • Odiarte
  • Aprender a manipular las palabras
  • Aprender a manipular los sentimientos
  • Comprender que mis sentimientos me poseen
  • Llorar
  • Adivinar que soy peor que los demás y mejor que los demás
  • Descubrir el dinero
  • Poseerlo
  • Ser su esclavo
  • Ser su dueño
  • Recorrer el mundo
  • Fotografiarlo
  • Sentirse muy solo
  • Aferrarse a la materia
  • Aferrarse al espíritu
  • Sentirse en medio, sentir que ambas: materia y espíritu, tiran de tus brazos
  • Romperse
  • Descubrir que el Diablo no es tan malo, ni Dios tan bueno
  • Comenzar a querer más a uno que al otro
  • Escribir una novela
  • Perderte
  • Encontrarte a punto de morir
  • Negociar con la muerte
  • Saber que nunca tendrás paz
  • Encontrarte en un hospital con la rodilla destrozada tras un accidente de moto.
  • Decidir vender la moto y no correr más
  • Empezar a pensar que dormías
  • Empezar a creer que despiertas
  • Abandonar el miedo a lanzarte al vacío
  • Negociar una vez más con la muerte
  • Escribir otra novela
  • Ganar 2 y perder 1
  • Olvidar lo que habías ganado.
  • Conocer otras formas de tristeza
  • Conocer al Tiempo y tratar de entablar amistad con Él
  • Sentirte viejo
  • Sentirte joven
  • Sentirte muerto
  • Sentirte vivo
  • Sentir que necesitas sentir, pero que no quieres sentir más
  • Empezar a sentirme a mí mismo
  • Comprender que estoy solo, que no hay otros
  • Volver a hablar con el Tiempo, y con las estrellas
  • Y con los dioses...
  • Rezarles
  • Tener una intuición precoz, justo antes de olvidarlo
  • Toparme con la Magia
  • Aquí y ahora...

Miedo


Hay dos palabras que me dan más miedo que las demás:

OBSESIÓN

ANSIEDAD

¿Cómo se lucha contra la Obsesión?
¿Qué hacer cuando un pensamiento se repite una y otra vez en tu mente?

Algunos pensamientos parecen respirar, parecen tener vida propia. Se identifican demasiado conmigo, con mi esencia, y yo me convierto en esos pensamientos. Lo triste es que soy otra cosa; al menos eso creo.

PENSAMIENTOS PARA DESTRUIR PENSAMIENTOS.

No puedo dormir. Otra vez este despiadado insomnio me tiene despierto desde las 4 de la mañana.

Y no hago otra cosa que pensar.

¿Sé hacer otra cosa?

La obsesión es mental, pero acaba manifestándose físicamente. Es entonces cuando aparece la ansiedad.

La pregunta de Miguel sigue latente: ¿Volvería a vivir todo de nuevo?

¡¡¡ ME MOLESTA TANTO ESA PREGUNTA !!!

Chulo!


En la taquilla del gimnasio me he encontrado un folio pegado.

Tan sólo había una palabra escrita: "Chulo"

lo he retirado y me he acercado al conserje.

-Alguien ha pegado este papel en mi taquilla -he dicho.
El hombre se ha puesto las gafas y lo ha leído. Luego me ha mirado sin saber qué decir.
-Verá -he añadido yo-, seguramente habrá querido decirme algo, pero con las prisas se le ha olvidado y solo ha puesto su firma, o su nombre. ¿Conoce a alguien que se llame Chulo?
Una sonrisa se ha dibujado en sus labios.
-No conozco a muchos chulos -ha dicho-, pero sí a algunos envidiosos.

Gracias, conserje.

Es tan fácil conquistar a alguien...


... y tan difícil conquistarse a uno mismo

Perder el amor


Hoy me he preguntado algo:
¿Eliminaría de mi vida el amor y sus derivados, incluyendo los punzantes efectos colaterales que también produce?

Antes de responderme, me he imaginado un planeta llamado Jorobis. Allí viven personas como nosotros, con similares alegrías y vicisitudes. En Jorobis la gente canta y baila, sale de marcha por las noches y se emborracha. Evidentemente, también hace el amor, y muchos acaban casándose y teniendo hijos. (aunque el planeta sufra ahora una grave crisis matrimonial…)

Sin embargo…, algo sucede con los jorobienses.

Su fisiognomía, aunque muy parecida a la nuestra, difiere en algo sustancial.

Nacen con una joroba a sus espaldas que va creciendo a medida que pasan los años. Esa joroba es la principal fuente de sus pasiones… y de sus penalidades.

No es fácil que un jorobiense toque la joroba de otro. Pero si lo hace, la persona receptora del toque experimenta gran placer.

Pero insisto en que no es fácil que lo hagan.

¿Por qué? Pues porque los jorobienses son muy suyos a la hora de tocar las jorobas de los demás. Existe un arraigado aspecto cultural que les impide tocar jorobas libremente. Un jorobiense solo tocará aquella joroba que le recuerde mucho a la suya. Afinidad.

Afinidad.

Las jorobas no se muestran abiertamente; aparecen ocultas tras la ropa. Mostrarla es un motivo de vergüenza.

Algunos se han suicidado tras no ser tocados por muchos años.

Sigamos…

Las parejas de Jorobis no se diferencian mucho de las nuestras. Aunque tienen sus peculiaridades.

Me explico.

Una pareja de jorobienses se toca sus jorobas con relativa frecuencia (hacerlo mucho extingue el placer que produce)

Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, las jorobas cambian. Algunas mucho, mientras que otras apenas varían.

Los jorobienses siempre se echan la culpa de que las jorobas de sus parejas no son las mismas… (sobre todo, cuando están enfadados)

CUANDO LA IMAGINACIÓN Y LA RAZÓN ENTRAN EN CONFLICTO…
SIEMPRE GANA LA IMAGINACIÓN.

Por eso mismo he subido a la terraza e implorado la presencia de aquellos ladrones que se llevaron mi máquina murciélago. Al cabo de un rato he sentido un extraño zumbido.

Una mujer, con una acusada protuberancia a sus espaldas salió de la nave.
—Hola!
—Bienvenida —dije yo, algo asustado, y sin poder retirar mi mirada de su abultada joroba.
—¿Qué eso que tienes en el pecho? —me preguntó.
—¿En mi pecho?
—Sí, esa extraña macha que te cuelga de color rosa.
Yo me miré sin advertir nada.
—Lo siento, pero no sé a qué te refieres.
—¿Quieres que te la limpie? Nuestro planeta dispone de una tecnología muy avanzada.
Y dicho esto, la visitante giró rápidamente, obligándome a retirarme por su voluminosa joroba.
—¿Qué te pasa? —me preguntó, al ver mi movimiento.
—Es… tu joroba, que casi me da.
—¿Joroba?
—Sí, eso que tienes en tu espalda.
Ella se miró con curisidad, pero pareció no descubrir nada.
—En mi planeta —dije yo—, tenemos unos cuchillos muy afilados. ¿Quieres que baje a por uno?
—La visitante sonrió. Miró a mi macha y, a continuación me propinó un sonoro beso en la mejilla.
—No —dijo, sin borrar su sonrisa—. Deja mi joroba en paz.
—¿Y tú dejarás mi mancha también en paz?
—Por supuesto.

Resaca

Resaca

La vida también produce resaca.

El alcohol no tiene toda la culpa.

Equilibrio

Equilibrio.

Me ha salido esa palabra mientras chateaba con una amiga...

Movimiento...

y me han venido a la mente imágenes de mi niñez.
Mi padre me empujaba sobre la bicicleta y me gritaba: "pedalea, pedalea, para coger velocidad"

Velocidad...

Sin movimiento, sin velocidad, nos caemos de la bicicleta. Resulta casi imposible mantener el equlibrio.

Creo que mi vida es así. Necesito pedalear, adquirir velocidad para no caerme.

Sin embargo, acabas cansado de mover las piernas.

-----------------

Con el tiempo descubres las cuestas...
descubres que puedes bajarlas a una razonable velocidad sin necesidad de pedalear...
descubres que el equilibrio es "gratis"

Luego, también con el tiempo, descubres que no hay nada gratis.
Ni siquiera las cuestas.
Hay que subirlas.

Pero el tiempo es el mejor de todos los maestros (aunque acabe con todos sus alumnos)
y también te enseña que existen "otras fuezas"
otras maneras de subir a las montañas.

Yo ya he descubierto una.

Demasiadas cosas buenas

... por eso intento que no se descubran.
... por eso disimulo.

Demasiadas cosas buenas.

... por eso mi rostro refleja indiferencia,
como si todo formase parte de lo cotidiano.
como si peso de la vida no hubiera variado.

Demasiadas cosas buenas.

Y yo guardo un sibilino silencio.
Para no despertar a ese ojo que todo lo ve; a esa mano que golpea.

Hago bajar al termostato mental de mi felicidad.
Cuando la dicha llega, no hay que deleitarse en ella.
(Si eres feliz, no analices, no analices)
Bajo ningún cocepto.

Insomnio.

Para variar.

4 am de la mañana, y me quedan apenas 2 horas y media de descanso.
que sé que nunca ocuparán mi sueño.

¿Pero qué son los sueños cuando se cumplen?
Dejan de ser sueños y pasan a ser Yo.

Engordan. Me vuelven más torpe, ya que han dejado de ser etéreos.
Y yo no quiero engordar.

¿Qué es lo que quiero?

Un sueño que siempre esté a punto de materializarse.
Quiero rozarlo, sentir su presencia, su cercanía, su calor...
Pero no quiero poseerlo.
Ni que me posea.

A menos que esté cercana mi muerte y no me importe subirme a la báscula.

Pero, sobre todo, no quiero saber que lo sé.

... por eso intento que no me descubran.
... por eso disimulo.

Demasiadas cosas buenas.

... por eso mi rostro refleja indiferencia,
como si todo formase parte de lo cotidiano.
como si peso de la vida no hubiera variado...

Ahora voy a intentar soñar...
que duermo.

Buenos días.

Thursday, February 09, 2006

Caliente, caliente


Me contaron que si se arroja un sapo a una cazuela de agua hirviendo, saltará fuera en cuanto sienta el calor.
Sin embargo, si le colocamos dentro con agua fría, que vamos calentando lentamente, morirá cocido sin darse apenas cuenta.

COSTUMBRE.

Decía Oriana Fallaci que la costumbre es la más infame de todas las enfermedades, porque te hace aceptar cualquier desgracia, cualquier dolor, cualquier pérdida.

¡Qué gran verdad!

La costumbre es como ese agua que lentamente va tomando temperatura, que lentamente nos va matando.
A veces percibimos su calor; nos quejamos, pero nunca lo suficiente como para hacernos saltar afuera.

De la costumbre surge la resignación. Dicen que nadie quiere cambiar; ni siquiera a los bebés les gusta que les cambien los pañales.
Nos enamoramos de nuestras costumbres. Nos resignamos porque todo cambio supone un riesgo. Además, nos encanta predecir el futuro, y la rutina es fácil de predecir.

Acabo de comprarme un termómetro.

Obsesiones

Las obsesiones no se pueden destruir.

Tan solo se pueden transformar... en otras obsesiones.

La Rabia

Con mayúsculas

La semana pasada recibí una llamada.

A veces tardas en entender lo que sucede. Cuando las pistas son escasas, tiendes a levantar extrañas construcciones en tu imaginación.

Después de algunos días, he detectado uno de esos materiales, una de esas insignificante pistas que sustentan el edificio: La Rabia.

Y era una Rabia tan sólida...

Pero ahora estoy tranquilo; sé que esa rabia (con minúsculas) no me volverá a tocar.

Salud, dinero y amor


Tres cosas hay en la vida
Salud, dinero y amor
El que tenga esas tres cosas
Que le dé gracias a Dios

... escuchaba mientras conducía esta mañana en dirección a Palma. El estribillo del anuncio de la cadena Ser me dejó pensativo.

El orden, en principio, me pareció correcto. Sin embargo, luego advertí que ese orden no correspondía, en absoluto, con la felicidad.

Me explico.

La salud es una condición natural en el ser humano. Es "normal" estar sanos y no sufrir enfermedades graves. Por lo tanto no te hace feliz tenerla, ya que por definición "está"

Ignoro si el dinero me puede hacer feliz. Me ha poseido en algunas ocasiones, al contrario de como debería ser.

Al amor le pasa algo parecido como a la salud, pero a la inversa. (entiendo yo) No creo que sea una condición natural sentirse enamorado. Sin embargo, cuando repentinamente lo descubres, tu vida cambia. Se puede decir que durante ese proceso eres realmente feliz. Imagino que al tener un hijo se puede experimentar algo parecido...

Hace poco tiempo, una buena amiga llamada Julie me escribió estas palabras en un correo:

"Paco, no pierdas ni un minuto de tu vida comiendote el tarro, solo haz lo que te convenga y te haga feliz que para eso estas aqui, y asi se mide la verdadera inteligencia del ser humano, en su capacidad para ser feliz"

Creo que voy a cambiar el orden: amor, salud y dinero.

Aunque que lo pienso, hay otra canción con el estribillo:

"Cuando el dinero sale por la puerta
el amor salta por la ventana"

Caray!!!

¿Estaré equivocado?

La felicidad

Me he dado cuenta que la felicidad paraliza.

Aunque, afortunadamente, no dura mucho.

La vergüenza


... vergüenza de la desnudez

del alma

Adán o Eva

Recuerdo que de niño le pregunté al cura de religión:

-¿Por qué sintieron vergüenza y no sintieron miedo o cualquier otra cosa?
-Explícate -ordenó, al tiempo que se extendía un repentino silencio en toda la clase.
-Pues creo que si yo hubiera cometido un pecado "tan gordo" como comerme esa manzana, no sentiría vergüenza, tendría mucho miedo.
-Ellos no sintieron vergüenza por comerse la manzana, Paco. Sintieron vergüenza al verse despojados de sus ropas. Se vieron desnudos.
-¿Entonces Dios les castigó quitándoles la ropa?
El cura permaneció unos instantes pensativo.
-Entre otras cosas -contestó.
-¿Y antes no sentían vergüenza?
-Antes eran puros.

PUREZA:
No tardé mucho en adivinar que aquellos dos carecían de la pureza necesaria para resistir el morbo.

MORBO:
Palabra que me resulta infinitamente más sugestiva que la pureza.

No pienso vomitar nunca la manzana del pecado.

Decir y hacer

Puedo decir mucho,

puedo no hacer nada,

y dará igual.

Puedo escribirlo al revés...

y explicar que puedo decir poco,

y hacer mucho...

pero también dará igual.

En realidad...

lo que realmente importa es lo que las personas sienten,

lo que les haces experimentar con tus palabras o con tus actos.

SENTIR

Todo lo demás da absolutamente igual.

SENTIR

Amar y ser amado

Hace muchos años, una buena amiga me dijo "lo importante no es ser amado, lo importante es amar"

y yo me lo creí.

Pensé que tenía razón.

Hace muy poco, un buen amigo me dijo "¿sabes la suerte que tienes de que alguien te ame tanto, Paco?"

y yo me lo creí.

También pensé que tenía razón.

Pero hoy...

hoy me he dado cuenta de que lo importante no es amar, ni ser amado.

lo verdaderamente importante es "amar y ser amado"
lo verdaderamente importante también es "ni amar, ni ser amado"

porque cuando amas y eres amado... o cuando ni amas, ni eres amada...
entences...

ERES

y eso sí que es lo verdaderamente importante.

(no sé si alguien lo entenderá)

Metáforas...


... el lenguaje de los dioses.

Suceso kt


Si tecleo en google "suceso kt" aparecen, con fecha de hoy 24/11/05, tan sólo 2 documentos.

Si "kt event" aparecen, 19.300

* La muerte de un ser querido, de un familiar. Puede que un hijo o hija.
* La pérdida de tu trabajo. Quizás en un momento o edad crítico.
* La caducidad de un amor. De alguien que le da sentido a tu vida.
* Una enfermedad grave. Puede que devenga en una minusvalía.

SUCESO KT

2 entradas en google.

Cretaceous-Tertiary_extinction_event

Se trata de un suceso acaecido hace algo más de 65 millones de años. K corresponde a la abreviatura del periodo cretáceo, palabra que a su vez deriva del latín "tiza", o lo que es lo mismo, "creta". Se usa la K para evitar la confusión con los "carboníferos..."

SUCESO KT

muerte, pérdida, destrucción, dolor...

abandono...

¿Por qué se llamaría Fénix ese pájaro?

SUCESO KT

Hace 65,5 millones de años muchas cosas se acabaron abruptamente. Un meteorito de grandes dimensiones colisionó en casa.

y casi todo lo que había en "nuestra casa" se esfumó.

mucha oscuridad.

la misma que muchos de nosotros sentimos o hemos sentido. (y me atrevo a decir que sentiremos...)

una oscuridad que amenaza con no tener fin.

una oscuridad que te baja tanto los niveles de serotonina que al final te olvidas si realmente existe esa palabra.

pero una oscuridad que en vez de invitarte a dormir, te despierta.

Ave Fénix

Cuando los dinosarios se fueron, quedaron unos pequeños roedores circulando por casa...
MAMÍFEROS.

y luego...

Charles Robert Darwin, ese naturista y filólogo inglés...

o quizá Dios, ¿quién sabe?

Y...

NOSOTROS.

Y...

Ahora pienso en el suceso kt de mi vida

en cómo se fueron aquellos dinosaurios

de cómo surgieron otros canales neuronales en mi mente

¡¡especies nuevas!!

sustituyendo a las "otras"

pero hubo oscuridad; mucha oscuridad.

y miedo

Todos necesitamos un efecto kt en nuestras vidas.

un meteorito que "acabe con nuestros dinosaurios"

UN CAMBIO

hay quién no sobrevive a ello.

Yo ya lo he hecho dos veces.

El zapato enigmático

Creo que estoy a punto de descubrir el misterio.

Igual antes de que llege la noche sepa algo.

Los laberintos ejercen en mi un poderso magnetismo.

Existen otros ojos

Son unos ojos con los que se ven otras cosas.

Unos los tienen más abiertos y otros más cerrados.

Unos ven mucho y otros no ven nada; están ciegos.

Pero la mayoría ve algo...

aunque sólo sea de vez en cuando.

aunque sólo sea una sóla vez en la vida...

Desgraciadamente, cuando eso sucede...

se quedan deslumbrados...

y tienen que cerrar los ojos.

Una maldición

Al entrar en el garaje me he encontrado a una mujer mayor.

Demasiado mayor.

Me ha mirado.

Y he visto su odio. Resultaba inconfundible.

La conocía, pero no recordaba de qué.

Bajando sus ojos me ha hablado despacio:

<<>>

Eso me ha dicho.

Y tengo miedo, demasiado miedo.

El zapato


Estoy seguro que la chica de la limpieza fue la última mujer que pisó mi casa.

Y cuando digo "pisar" lo digo literalmente.

Esta mañana, mi móvil ha cobrado vida y ha rodado repentinamente bajo la cama. Al agacharme, me lo he encontrado junto a un zapato de mujer. Un bonito zapato de color rosa. Lo he sacado para examinarlo, pero tan sólo he hallado un número 38 grabado en la suela.

El zapato estaba prácticamente nuevo, no se apreciaba apenas desgaste. El broche de la correa tampoco parecía que se hubiera abierto en muchas ocasiones. Pasaría prácticamente por nuevo si no mostrara un ligero roce en la cinta del tobillo.

Muy extraño, pensé, y rápidamente me agaché en busca de su pareja

Por más que busqué y busqué, lo unico que había allí era mi móvil, pidiéndome auxilio.
Abrí el mueble zapatero y continué mi búsqueda, aunque sin éxito alguno.

¿Qué hacía aquel zapato debajo de mi cama?
¿Dónde estaba el otro par?

¿Y cómo es que no lo había visto antes? Esta última pregunta también me inquietaba, porque estaba seguro de haber dado la vuelta al colchón el fin de semana, y al hacerlo, tuve que haberlo visto necesariamente a través del somier.

Por un momento se me cruzó la idea de que alguien había estado en casa durante mi ausencia, pero rápidamente desestimé tal suposición, ya que tengo una cámara ip de vigilancia y me hubiera avisado de cualquier movimiento.

¿Qué sucedía entonces?

En el hipotético caso de que la dueña hubiera estado en mi casa, ¿cómo es que se había marchado con un solo zapato?

No me cuadraba.

Pensé de nuevo en la chica de la limpieza, pero me fijé que llevaba unas zapatillas de deporte. Además, ¿para qué iba a llevar unos zapatos de tacón?

No existía explicación... ¿o sí?

Extraña pareja

Al salir de yoga me he acercado al gimnasio. Era un poco tarde, pero debía recoger el carné.

Mientras atravesaba las canchas, no he podido evitar fijarme en una extraña pareja que jugaban en la pista número 5. Y digo extraña porque había algo en ellos que llamaba irremediablemente la atención.

Tras observarles durante algunos minutos concluí que existían varios detalles concluyentes.

Sobreactuaban.

No tardé mucho en advertirlo.

Dramatizaban, exageraban.

Él era un tipo bastante alto, con el pelo moreno y de notable atractivo. Su edad podría situarse entre los 30 y los 40 años. Ella no debía pasar de los 30. Castaña, y también alta, vestía una blanca minifalda extremadamente corta. Y aunque su belleza era indiscutible, la gracia de sus movimientos fue lo que más me cautivó.

Él me miró y creí percibir que me guiñaba un ojo. Instantes después, ella rompía en carcajadas.

Me quedé pensativo..., y sorprendido. Más que jugar un partido de tenis, parecían estar interpretándolo. ¿Pero para quién?

Miré tras de mí y me di cuenta que no era el único que se sentía atraído por la parejita... Dedicí ir a por el carné.

Mientras buscaban la ficha, mis ojos se desviaron hacia el pequeño cuadrante en el que figuraban los titulares de las pistas. Pude leer que una tal Evita había alquilado la número 5. Me hizo gracia el nombre.

Recogí el carné y salí un tanto desconcertado.

Una idea hervía en mi cabeza. No pude escaparme de ella.

Di la vuelta y me dirigí al encargado:

-¿Han pagado por adelantado la pista 5?
Él miró en su cuaderno.
-No -contestó con sequedad-. Todavía no.
-Lo haré yo -dije, sacando la cartera.

Mientras pagaba, Evita y su compañero aparecieron por la puerta...

-Está pagado -dije, dirigiéndome a él.
Ambos sonrieron.
-¿Y eso? -preguntó la chica.
-Evita, ¿verdad?
-Así es.
-Verás, Evita, cuando pasé frente a las canchas, no pude "evitar" quedarme un rato a observaros. Luego, al recoger el carné, tampoco pude "evitar" leer tu nombre en el cuadrante. Al ver que te llamabas "evita", tampoco pude "evitar" invitaros a la pista.
La pareja estalló en carcajadas.
-Pues -soltó él- no vamos a poder "evitar" invitarte a un refresco.

Estuvimos cerca de media hora en la cafetería del club charlando. Y resultó ser ciertamente una extraña pareja. Me dijeron que eran hermanos, pero no llegué a creérmelo del todo; había algo sensual en su comportamiento que me inducía a pensar lo contrario. También me dijeron que trabajaban como actores, y que el numerito de la pista había sido preparado con anterioridad. Yo me quedé bastante sorprendido, ya que no entendía el motivo de que alguien pagase por algo así. Ellos me respondieron con una mirada cargada de complicidad de la que nada pude extraer.

Antes de abandonar el local, nos intercambiamos nuestros números de teléfonos. Thomas, como me dijo que se llamaba él, me entregó su tarjeta. Y efectivamente figuraba como actor profesional. Me prometió hacerme un buen descuento en sus servicios.

Quedé sorprendido.

Más tarde, ya de camino a casa, se me ocurrió una idea genial.

¡¡ Lo celebré en el baño con una buena botella de vino !!

Descubrimiento

Este fin de semana he descubierto algo muy importante.

Ahora sé que cualquier cosa que poseas, también te posee.

La Rabia

Con mayúsculas

La semana pasada recibí una llamada.

A veces tardas en entender lo que sucede. Cuando las pistas son escasas, tiendes a levantar extrañas construcciones en tu imaginación.

Después de algunos días, he detectado uno de esos materiales, una de esas insignificante pistas que sustentan el edificio: La Rabia.

Y era una Rabia tan sólida...

Pero ahora estoy tranquilo; sé que esa rabia (con minúsculas) no me volverá a tocar.

Obsesiones

Las obsesiones no se pueden destruir.

Tan solo se pueden transformar... en otras obsesiones.

Caliente, caliente

Me contaron que si se arroja un sapo a una cazuela de agua hirviendo, saltará fuera en cuanto sienta el calor.
Sin embargo, si le colocamos dentro con agua fría, que vamos calentando lentamente, morirá cocido sin darse apenas cuenta.

COSTUMBRE.

Decía Oriana Fallaci que la costumbre es la más infame de todas las enfermedades, porque te hace aceptar cualquier desgracia, cualquier dolor, cualquier pérdida.

¡Qué gran verdad!

La costumbre es como ese agua que lentamente va tomando temperatura, que lentamente nos va matando.
A veces percibimos su calor; nos quejamos, pero nunca lo suficiente como para hacernos saltar afuera.

De la costumbre surge la resignación. Dicen que nadie quiere cambiar; ni siquiera a los bebés les gusta que les cambien los pañales.
Nos enamoramos de nuestras costumbres. Nos resignamos porque todo cambio supone un riesgo. Además, nos encanta predecir el futuro, y la rutina es fácil de predecir.

Acabo de comprarme un termómetro.

PREGUNTAS

¿Se separan realmente las cosas? ¿No será que el espacio que las separa "crece"?

Comienzo a escribir este blog con una pregunta.

En el momento que lo acabe, ¿a qué distancia estaré de la vida?

Wednesday, February 01, 2006

En medio de la nada

31 octubre

Son tantas y tantas las ideas..., ¿pero de qué valen si no las plasmo, si no las concreto en hechos?
De Nada
Por eso estoy en medio de la Nada.
Aunque quizá necesite más tiempo...