Mal Tiempo
Una amiga invisible ha escrito en su blog sobre el tiempo. Lo equiparaba a una entidad bancaria que diariamente nos resta 86400 segundos de nuestra cuenta corriente. http://spaces.msn.com/members/izaskuncc
Es un texto muy bonito…, Pero no estoy en absoluto de acuerdo con él.
Disfruto matando mi Tiempo. Me considero un eficaz sicario.
Cuando el tiempo languidece frente a mí, rápidamente tomo un libro o me aferro al teclado del ordenador. En caso de no dar resultado, salgo a perseguirle con un largo cuchillo entre mis manos. Finalmente, el Tiempo acaba sucumbiendo a mi inquebrantable resolución.
Insisto en que soy un buen asesino.
¿Pero por qué me empeño en matarlo? ¿Qué tengo en contra del Tiempo?Al fin y al cabo, Él me da la vida; sin Él, no soy nada. (como dice la canción)
He reflexionado sobre el tema. Para ello me he tenido que trasladar a los instantes en el que el Tiempo se manifestaba con más ímpetu. Y, sin duda, que era cuando sufría, cuando el tiempo me abrazaba con más inquina. (Deja que el Tiempo pase, que el Tiempo lo cura todo…)
Entonces, me han golpeado las palabras de una antigua amiga:
“No quiero enamorarme, Paco, no quiero hacerlo. Cuando me enamoro, soy tan feliz, me encuentro tan dichosa, que el Tiempo desaparece. Un día, abro los ojos y descubro que mi vida se ha deslizado junto a esa persona tan especial. Pero una parte importante de mi tiempo ya se ha ido. Por eso, Paco, no quiero volverme a enamorar y dejar escapar mi tiempo”
He observado el libro que descansaba sobre mi mesa.También he mirado de soslayo el teclado del ordenador.Tampoco me ha pasado desapercibido un largo y afilado cuchillo.
He cerrado los ojos y he llamado al Tiempo. Poco después, ha aparecido sonriente, dispuesto a pasar a mi lado todo el tiempo del mundo.
Es un texto muy bonito…, Pero no estoy en absoluto de acuerdo con él.
Disfruto matando mi Tiempo. Me considero un eficaz sicario.
Cuando el tiempo languidece frente a mí, rápidamente tomo un libro o me aferro al teclado del ordenador. En caso de no dar resultado, salgo a perseguirle con un largo cuchillo entre mis manos. Finalmente, el Tiempo acaba sucumbiendo a mi inquebrantable resolución.
Insisto en que soy un buen asesino.
¿Pero por qué me empeño en matarlo? ¿Qué tengo en contra del Tiempo?Al fin y al cabo, Él me da la vida; sin Él, no soy nada. (como dice la canción)
He reflexionado sobre el tema. Para ello me he tenido que trasladar a los instantes en el que el Tiempo se manifestaba con más ímpetu. Y, sin duda, que era cuando sufría, cuando el tiempo me abrazaba con más inquina. (Deja que el Tiempo pase, que el Tiempo lo cura todo…)
Entonces, me han golpeado las palabras de una antigua amiga:
“No quiero enamorarme, Paco, no quiero hacerlo. Cuando me enamoro, soy tan feliz, me encuentro tan dichosa, que el Tiempo desaparece. Un día, abro los ojos y descubro que mi vida se ha deslizado junto a esa persona tan especial. Pero una parte importante de mi tiempo ya se ha ido. Por eso, Paco, no quiero volverme a enamorar y dejar escapar mi tiempo”
He observado el libro que descansaba sobre mi mesa.También he mirado de soslayo el teclado del ordenador.Tampoco me ha pasado desapercibido un largo y afilado cuchillo.
He cerrado los ojos y he llamado al Tiempo. Poco después, ha aparecido sonriente, dispuesto a pasar a mi lado todo el tiempo del mundo.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home